La audiometría es una prueba que permite determinar la capacidad de una persona para escuchar sonidos, con estímulos que se pasan al evaluado a muy bajo volumen, ya que el objetivo es detectar el umbral mínimo de audición. Existen 2 tipos de Audiometría:
Audiometría Tamiz: Como su nombre lo indica es un tamizaje auditivo, que evalúa la vía aérea de la persona, no arroja diagnósticos de enfermedades auditivas, solo nos permite definir si el paciente tiene alteración en la audición. Este tipo de audiometría es el más utilizado por las empresas para sus colaboradores.
Audiometría clínica: Es una valoración más completa y exhaustiva, evalúa la vía aérea y la vía ósea de la persona y difiere de la Audiometría tamiz en que con esta si podemos obtener un diagnóstico de la enfermedad auditiva que tenga el evaluado y determinar si es de compromiso conductivo, neurosensorial o mixto. La mayoría de las veces se realiza cuando la audiometría tamiz se encuentra alterada y es autorizado por la persona o la empresa. Con ambas audiometrías se disminuye el riesgo de accidentalidad y se minimizan los errores de la tarea por alteraciones auditivas.
No requiere ningún otro tipo de preparación especial, no genera ningún riesgo,
el tiempo del examen oscila entre 15 y 20 minutos