Es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón. Se trata de una representación gráfica de la contracción cardíaca, para la que se emplean electrodos en pecho, muñecas y tobillos que captan, amplifican y registran sobre un papel milimetrado las señales de los latidos del corazón.
Es un procedimiento sencillo, que no es invasivo ni doloroso.
Su registro permite detectar alteraciones del ritmo, la frecuencia (o número de latidos por minuto) y detectar zonas del corazón que no reciben impulsos eléctricos o los reciben de forma insuficiente o anormal.
Examen de utilidad para valorar personal de las empresas mayores de 50 años, con antecedentes de patologías cardiacas o con hipertensión arterial es recomendable además cuando el colaborador va a desempeñar cargos de alto
riesgo como trabajo en alturas, espacios confinados o que demande un alto rendimiento físico.
No requiere ningún otro tipo de preparación especial, no genera ningún riesgo,
el tiempo del examen oscila entre 15 y 20 minutos